Case 03 Cassandra AI
Liderando el diseño de producto en una startup early-stage caótica y mutante.
Cassandra nació como un SaaS B2B para valorar carteras inmobiliarias a gran escala y en poco tiempo creció hasta ser una suite muy compleja, con un marketplace B2C como punta de lanza. Entré cuando ya existía una primera versión del producto, con una UI heredada y un equipo dev en fase temprana.
Contexto
Una startup early-stage con equipo técnico reducido, un frontend construido sobre una librería de componentes sin correlato en Figma, y una cultura donde UX/UI se veía como «pintar el frontend», no como capa estratégica.
- Fase 1 — SaaS B2B de valoración para profesionales.
- Fase 2 — Marketplace B2C para propietarios e inversores particulares.
- Fase 3 — Funnels de cualificación de leads para compradores y vendedores.
Una interfaz que no vendía

El reto inicial — rediseñar la interfaz del SaaS B2B para que el producto pudiera empezar a ser realmente comercializable.
Antes de tocar pantallas, entrevisté a analistas inmobiliarios senior — los usuarios reales de la herramienta — para entender cómo valoraban carteras, qué inputs les daban confianza y dónde les estorbaba el producto. Esos workflows se mapearon como jobs-to-be-done.
Con un equipo early-stage, la clave fue filtrar por viabilidad — qué entraba en el MVP, qué llegaba a corto/medio plazo y qué se quedaba como iteración futura. Así el rediseño se mantuvo anclado a la realidad en lugar de convertirse en una wishlist.

El equipo dev tradujo los diseños a su framework de componentes — reutilizando partes y desviándose donde la librería les limitaba. Aun con ese «Frankenstein» parcial, el rediseño dejó el producto demo-ready para inversores y primeros clientes, y validó la vertical de negocio — habilitando el siguiente objetivo de crecimiento.
Un marketplace B2C en tres semanas

Con el B2B estabilizado, la compañía abrió canal de adquisición B2C — un marketplace para captar leads y estrenar un nuevo modelo de negocio basado en la intermediación comercial.
La hipótesis que el marketplace debía materializar — democratizar el análisis inmobiliario. Que cualquier usuario tuviera a su alcance calcular, de forma certera y con escrutinio, la rentabilidad de cualquier activo del mercado.
Plazo — dos o tres semanas para un MVP. El reto — construir la solución sin un UI kit definido y sin tiempo para validar la hipótesis en profundidad. El framework con el que programaba el equipo era inviable para diseñar — no tenía correlato en Figma, y solo reproducirlo nos habría costado, a las dos personas que llevábamos el diseño, más del doble del plazo entero.
La decisión — usar shadcn/ui como base, patrones con adopción dev probada y compatibles con su stack. Cuando propuse y defendí la solución, el equipo dev y el CPO la recibieron con bastante escepticismo. Hoy shadcn/ui es la librería más usada del mercado y la base de un sinfín de herramientas de diseño y desarrollo — desde v0 de Vercel hasta el agente de diseño web de Kimi.


Entregué el UX/UI end-to-end — todas las pantallas, desktop y responsive — más el UI kit personalizado a partir de shadcn/ui, ampliado con los componentes nuevos que el producto pedía.

El equipo lo mezcló con su framework — el marketplace mantiene la esencia del diseño original, con deuda UX visible de los «ya lo arreglamos luego». Aun así, dio a la compañía su cara pública B2C y un canal nuevo para testar demanda.
La plataforma no funcionaba
Tras el lanzamiento apareció el siguiente cuello de botella — llegaban leads, pero la cualificación era manual — llamadas y hojas de cálculo.
La hipótesis inicial nunca se llegó a testear de verdad — el prototipo había pasado directo a producción. Con un equipo que aún no delegaba la labor estratégica del diseño, la maquinaria estaba rota. O quizá yo era un dramático — su forma de trabajar simplemente era otra. Construir, fallar e iterar, constantemente.
¿Qué podía hacer desde el diseño de producto para arreglarlo? Analicé el flujo de los usuarios y lo que necesitaba negocio, y la respuesta estaba clara — hacía falta un funnel de cualificación para que los leads fueran leads de verdad.
Primero, research de los funnels de cualificación de los players más importantes de España y EEUU. Lo que descubrí fue, en realidad, a quién nos estábamos intentando parecer — cuánto nos quedaba para llegar ahí y cuál era el siguiente movimiento estratégico.

Después del research, el diseño. Mapeé el proceso de ventas con el equipo y diseñé flujos paso a paso que capturan los datos correctos pronto (presupuesto, ubicación, tipo de activo, horizonte temporal), con ramificaciones para servir a perfiles distintos sin complicar la experiencia.
Impacto en negocio

La combinación de SaaS rediseñado, marketplace y funnels ha llevado a Cassandra de «idea + prototipo» a un ecosistema de producto en crecimiento — la herramienta de valoración es hoy parte del motor de ingresos — un SaaS creciendo a doble dígito mensual — y los leads de compradores y vendedores se acumulan mes a mes alimentando SaaS y transacciones.
La forma en que diseñamos el producto es la forma en que definimos el proceso de negocio.
Aprendizajes
- Diseñar contra una librería oculta y sin documentar es una batalla perdida — la decisión de shadcn/ui era correcta, pero necesitaba el compromiso de todo el equipo.
- No todo se shippea como se diseñó — lo importante es poner producto funcional delante de usuarios, decidir qué deuda UX es aceptable y mantener un norte claro para el refactor.
- El mindset del equipo cambió — UX/UI dejó de ser «una capa encima del dev» para convertirse en cómo se define el negocio.

If this resonates...
The time to look for a design partner is before you need one urgently.
If you're building something where complexity refuses to be tamed — an AI product that's hard to explain, a SaaS growing faster than its UX, an MVP you don't know where to crack open — write to me.
We always start with a free 30-minute call. If after that call I don't think I can help you, I'll say so and point you to someone who can.