Liderando el diseño de producto en Cassandra AI durante su etapa early-stage
Cassandra nació como un SaaS B2B para valorar carteras inmobiliarias a gran escala y en poco tiempo creció hasta ser una suite muy compleja, con un marketplace B2C como punta de lanza. Entré cuando ya existía una primera versión del producto, con una UI heredada y un equipo dev en fase temprana.
+ 200k facturación
Tras el rediseño completo B2B y rediseño 0→1 B2C.
+30,5% leads
Diseñando funnels de captación y cualificación de leads.
+20 meses
De liderazgo y acompañamiento durante las diversas etapas de la empresa.
Primera palanca: rediseño UI de la vertical B2B

Después
AntesCon una versión MVP de un SaaS de valoración de carteras inmobiliarias, el primer reto inicial que llevé a cabo fue rediseñar la interfaz para que el producto pudiera empezar a ser realmente comercializable.
Para entender la usabilidad potencial de la herramienta, realicé entrevistas a analistas inmobiliarios senior, que me contaron qué y cómo utilizaban las soluciones existentes en el mercado para realizar esos análisis. Esos workflows se mapearon como jobs-to-be-done.
El siguiente paso fue coordinarnos con el equipo de Dev y Data para saber qué priorizar y qué dejar fuera a corto plazo. Así el rediseño se mantuvo anclado a la realidad en lugar de convertirse en una wishlist.
El resultado fue un rediseño de la interfaz aprovechando el branding y los elementos que ya tenía el diseño previo, pero adaptado a las necesidades del usuario. Con ello, la empresa logró consolidar su posición en el mercado como un player relevante.
Segunda palanca: vertical B2C en sprint de 3 semanas




La siguiente fase de expansión de la startup pasaba por hacerse un hueco entre los inversores particulares, posicionándose como un portal B2C capaz de atraer y capturar tanto demanda como oferta.
La hipótesis de negocio pasaba por montar un marketplace en tiempo récord y sin tiempo para UX Research, valorando más la iteración futura sobre la herramienta en producción.
El UI Kit diseñado para la vertical B2B no bastaba por varias razones:
- Una interfaz B2B requiere más esfuerzo en diseño visual, ya que es un elemento clave para generar y ganar la confianza del usuario.
- Los componentes existentes no bastaban para cubrir todas las necesidades de la nueva plataforma.
- El tiempo jugaba en mi contra, y diseñar de 0 no era la mejor solución.








Por aquél entonces, yo ya conocía Shadcn/UI y sus ventajas tanto para programadores como para diseñadores. Sin entrar en lo primero, basta decir que las librerías de Figma constituían una base suficientemente sólida como para proponer prototipos de interfaces con un estilo y una estética que ya por aquél entonces era plenamente hegemónica.
La decisión clave fue optar por este stack, aunque la integración con el equipo de desarrollo no fue tan buena como esperaba. Ante la necesidad de montar un nuevo front, vi la oportunidad para migrar el stack a Shadcn/UI, pero el equipo no estaba dispuesto a asumir el tiempo necesario como para familiarizarse con este framework antes de pasar a la acción. Se decidió continuar con el viejo framework —que no tenía paralelo en Figma— y adaptarlo en la medida de lo posible a los estilos de Shadcn/UI.
En el camino se perdió no sólo estética, también tokens, agilidad y gobernanza. Y lo que era, desde mi punto de vista, la primera oportunidad para empezar a alinear verdaderamente el trabajo de Diseño y Desarrollo, se convirtió en una deuda técnica cada vez más difícil de amortizar.


Diseño visual, apoyo a marketing y a negocio

Con ambas verticales lanzadas, el siguiente reto vino de iterar el diseño del marketplace y de diseñar, junto con el UX/UI Designer in-house, las webs y landing pages, y los decks comerciales para clientes e inversores.








Además, diseñé las creatividades y el copy para el equipo de marketing, tanto para email marketing como para SEM.









Reto estratégico: cualificar a los leads
El marketplace no cumplía su objetivo y el negocio no obtenía resultados. Los leads llegaban, pero era data inútil y no había ROI. La hipótesis sobre la que se basaba no había sido validada por una fase de discovery.
Nadie sabía cómo resolver este problema, por lo que decidí investigar cómo modelos de negocio similares lo solventaban, por lo que estudié los funnels de cualificación de los principales referentes en EEUU y España.

Tras la investigación, enseñé prototipos al equipo de producto y negocio, y nos pusimos en marcha.
Se diseñaron tanto los funnels de cualificación de vendedores como de inversores, y por fin, el equipo comercial tuvo una base real con la que trabajar.
Aprendizajes
Como empresa acelerada por TheFringe/Labs, entré en Cassandra como Design Partner, para liderar el área de diseño de producto. El ser un agente externo al equipo de Producto hizo que no siempre estuviéramos alineados o que yo no fuera visto como miembro del equipo. De ello aprendí que si no hay alineación y confianza total, el trabajo no sale como debería.
Gran parte del ecosistema proptech concibe el diseño de producto como UI Design. Sin UX research, sin estrategia. El resultado lo aprendí de primera mano acompañando a Cassandra — mayor demora en la consecución de los éxitos y más dinero perdido en el proceso iterativo.
El diseño UI tiene la oportunidad de coordinar al equipo de desarrollo para que la implementación, iteración y escala sea un proceso ágil y resiliente. Cuando el handoff no funciona o la comunicación no es directa, la deuda técnica aumenta de manera irremediable hasta convertirse en uno de los principales problemas operativos de un SaaS.