Tu producto no es lo que tú dices que es. Es lo que dicen los demás.
Un producto vale por el problema que resuelve y por cómo encajan las piezas que lo hacen funcionar: el modelo, los datos, los incentivos, las personas. Esa capa decide si algo va a funcionar — y es en la que trabajo primero.
Si pasa por mis manos, es mi responsabilidad.
Antes que diseñador, soy researcher.
Entiendo, decido, diseño y construyo

Entiendo el problema, no el encargo.
No empiezo por el encargo, sino por el problema que hay detrás — en una frase, con la métrica que quieres mover. Si eso no está claro, nada de lo que venga después lo estará.
Cuatro cosas que hacen que esto funcione.
Lo que me preguntan a menudo sobre cómo trabajo.
Aparecen en llamadas con founders que vienen de agencias o de diseñadores más tradicionales. Estas son las respuestas que doy.

Si has leído hasta aquí
Ya sabes cómo pienso. Falta saber si encaja.
Si esto suena al tipo de conversación que quieres tener sobre tu producto, agenda la llamada de 30 minutos. No voy a venderte nada — voy a hacerte preguntas. Si las dos partes quieren seguir, seguimos. Si no, te recomiendo a alguien que encaje mejor.