Diseñar de cero el portal que traduce datos inmobiliarios en decisiones
Valua es un producto de datos para el sector inmobiliario que arrancaba de cero. Mi encargo fue diseñar su portal de propietarios: la experiencia donde una persona consulta qué está pasando en su zona y decide en quién confiar. Sin producto previo en el que apoyarme, el trabajo consistió en convertir un conjunto de necesidades de negocio en una interfaz mobile-first, simple y accionable.
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Portal diseñado de cero, sin producto previo de referencia
Mobile-first
Jerarquía pensada para móvil para no saturar de datos
6 pantallas
Sistema completo: inicio, zona, movimientos, rankings, agencia e inmueble
El encargo
Valua es un producto de datos para el sector inmobiliario que estaba naciendo. Detrás había un conjunto de necesidades de negocio claras; mi parte era una pieza muy concreta del puzzle: el portal de propietarios, la cara que ve la persona que quiere entender el mercado de su zona.
No partía de nada. No había un producto anterior que rediseñar ni un patrón heredado: el reto era dar forma a una experiencia desde cero y dejarla lista para que el equipo la implementara.
El portal tenía que responder, de forma simple, a dos preguntas que se hace cualquier propietario: ¿qué está pasando en mi zona? y ¿en quién puedo confiar?
El reto
El material de partida era denso —precios, tiempos de venta, movimientos, comparativas— y el mayor riesgo era el más obvio: abrumar a la persona con datos hasta volver el producto inútil.
Las restricciones que me marqué
- Mobile-first, en serio. No una versión reducida del escritorio, sino diseñar primero para la pantalla pequeña y obligarme a priorizar qué dato merece estar.
- Una experiencia logueada. Asumiendo que la persona ya tiene su propiedad y su zona, el portal debía ir directo al grano desde el primer momento.
- Del dato a la decisión. Cada pantalla tenía que dejar claro no solo qué muestra, sino qué hago con esto — comparar, explorar la zona, elegir.
Así que la pregunta de diseño no fue cómo enseño todos los datos, sino qué necesita ver la persona en cada momento para dar el siguiente paso con confianza.
La solución — el sistema de pantallas
Diseñé el portal como un sistema de pantallas que se apoyan entre sí, cada una resolviendo una parte del recorrido sin pedirle a la persona más atención de la necesaria.
- Inicio. Un panel de entrada con lo esencial de un vistazo: el pulso de la zona y de la propiedad, los últimos movimientos y un acceso directo a lo demás.
- Mi zona. Un mapa centrado en la propiedad para situarse: qué se vende, qué se ha vendido y quién opera alrededor.
- Movimientos. Un feed con filtros de la actividad reciente de la zona —altas, ventas, cambios de precio— para seguir el mercado sin esfuerzo.
- Rankings. Un listado en el que la persona elige el criterio de orden, para comparar según lo que de verdad le importa.
- Ficha de agencia y ficha de inmueble. El detalle: el perfil de cada profesional y de cada propiedad, con el dato único de Valua en primer plano.

La pieza clave no fue ninguna pantalla aislada, sino el flujo entre ellas: empezar por una lectura simple, dejar que la persona profundice cuando quiera y que cada salto —de la zona al ranking, del ranking a la ficha— tuviera sentido.
De diseño a producto
El portal no se quedó en pantallas: se materializó. Estas son tomas del producto ya en marcha, donde la propuesta de diseño —entrar por lo simple y dejar que el dato hable— se sostiene también fuera de Figma.
Nota de diseño
Con un producto de datos, lo difícil no es enseñar la información: es decidir qué callar. Mi trabajo fue convertir un volumen denso de datos en un recorrido simple en el que la persona siempre supiera cuál es su siguiente paso.
Nota de diseño