2024

Metropolis Underground — reenganchar a los usuarios que dejaron de bajar al metro.

El reto de Marketing & Comms de Cabify: un email para reenganchar a quien había dejado la app de Metropolis Underground —el metro «mu»— y una landing que lo acompañara, para una Gen Z a la que le importa moverse en sostenible. Empecé por la persona y acabé validando cinco emails y veinte asuntos con 20 usuarios en Maze.

Designer · Copywriter MarketingComms ChallengeCabify
Cabify - Metropolis Underground

El reto

Cabify me puso un reto de Marketing & Comms alrededor de Metropolis Underground —«mu», un metro de ciudad con app propia que acababa de estrenar mejoras—.

Pedían dos piezas que funcionaran juntas: un email para reenganchar a quien había dejado de usar la app, y una landing que recogiera ese interés. El público, gente joven a la que le importa moverse de forma sostenible.

No empecé por el diseño, sino por la pregunta que lo sostiene: ¿a quién le hablo, y por qué dejó de bajar al metro?

La investigación

Desk research de Metropolis Underground
El mapa de la investigación: email marketing, movilidad urbana y el caso de Nueva York.

Antes de escribir una línea, me documenté: cómo funciona el email marketing, cómo se comunican las apps de movilidad y cómo se le habla a un público que valora lo sostenible.

Y como Metropolis es Nueva York con otro nombre, usé su metro real —la MTA— como caso del que tirar, con algo de netnografía para entender a su gente.

El ángulo: a quién le hablo

Persona Sarah Miller
Sarah Miller — Gen Z, preocupada por la sostenibilidad, que dejó de usar el metro porque no se sentía segura ni informada.

Para no diseñar a ciegas construí una persona: Sarah Miller, 23 años, que había dejado el metro porque no se sentía ni segura ni informada —ni cuándo llega el tren, ni cuánto le queda en la tarjeta—.

Interpreté ese «público joven» como Gen Z —es como lo definen los informes— y lo aterricé con una netnografía sobre la movilidad de Nueva York y sobre esa generación.

Una decisión marcó el resto: pensar no solo en la app, sino en el metro entero. App y servicio son lo mismo, y el mensaje tenía que tratarlos así.

Un sistema visual propio

Cabify daba sus recursos de marca, pero «mu» necesitaba identidad propia, así que se la di.

Logo y slogan de Metropolis Underground
La identidad de «mu»: imagotipo, isotipo y el slogan elegido con usuarios — «Underground mobility, sustainable surface».

El logo venía en .jpg, sin fuentes; busqué las más parecidas en MyFonts y las recuperé para usarlas en todo lo demás. Para el slogan probé varios con usuarios y me quedé con el que mejor resumía la marca: «Underground mobility, sustainable surface».

Colores y tipografía de Metropolis Underground
Paleta amarillo-negro y las tres tipografías de marca.

El color, amarillo y negro —el amarillo por energía, para los CTA; el negro por su guiño a los taxis de Nueva York—. Y tres tipografías propias para la landing (Social Gothic, Harmonia Sans y Lexend); el email se queda con la Roboto de Gmail, por compatibilidad.

Sistema de ilustraciones de Metropolis Underground
El set de ilustraciones de «mu», compuesto desde Iconos8 y The Bearded y reilustrado a mano.

Y un set de ilustraciones propio: combiné piezas de Iconos8 y The Bearded, recoloreando y retocando a mano donde hacía falta —la hoja del email, el nombre de la estación en la landing, quitar lo que sobraba—.

El copywriting

Con la persona cerrada, monté un Value Proposition Canvas y de ahí saqué el hilo del relato. La estructura del email siguió las guías de Cabify; en cada bloque, decir lo máximo con lo mínimo.

Bases del copy del email
Las bases del copy: del Value Proposition Canvas al wireframe del email.

El gancho lo armé sobre tres cosas: el relato sostenible, el regalo —la actualización envuelta como regalo de Navidad, con su punto de FOMO— y la promesa de que todo mejora sin tocar las tarifas. Todo personalizado a Sarah.

Líneas de asunto del email en Gmail
Las líneas de asunto, probadas en una bandeja de Gmail.

Todo escrito para Sarah, atado a un titular —«The simplest path for a greener goal»— y a lo que aguanta un email de verdad: anchos, fuentes y fallbacks que sobreviven a cualquier cliente de correo.

Versiones finales del email
Las cinco versiones a test, de «The Grandpa's One» a «The Visual One».

El test con usuarios

Con cinco emails y veinte asuntos sobre la mesa, decidí no fiarme de mi criterio: los testé en Maze con 20 personas, millennials y algo de Gen Z.

Les presenté a Sarah y les pedí elegir rápido, por instinto, qué les llamaba la atención. Para que fuera realista lo monté dentro de un Gmail simulado —la bandeja y el email abierto—, y así ver lo que pasa de verdad: qué asunto se lee entero sin el «…», cuánto se scrollea.

El email abierto y la bandeja de entrada en Gmail
El email abierto, personalizado para Sarah, y los asuntos compitiendo en la bandeja.
Test de los asuntos
El test de los 20 asuntos en la bandeja, con los más persuasivos destacados.

Del test de asuntos salieron cosas que cambiaron las piezas: los emojis de explosión saben a spam, los sobrios ganan, el regalo funciona solo y los cortos se leen enteros en el móvil.

Test de las cinco versiones del email
El test de las cinco versiones: valoración y reviews, con «The Epic One» como ganadora.

Del test de emails salió que las imágenes amarillas enganchan más, y que hay dos lectores: el que quiere algo visual y rápido, y el que pide una historia. Ganó «The Epic One».

I like newsletters that look like they're not selling you something.

Un tester

El email

El email de Metropolis Underground
«The Epic One», el email ganador.

Elegir el contenido fue lo que más me costó: hay que condensar y priorizar, y el éxito de un asunto es imprevisible —depende tanto del lector como de la segmentación—.

«The Epic One» abre con una historia que parece no venir a cuento —la generación de los años 40 y los retos que les tocaron— para aterrizar en el mensaje: la Gen Z tiene el suyo, y moverse en metro ya es poner de tu parte. La comparación entre generaciones la saqué del informe de Oliver Wyman 2023; el tono bebe, en sencillo, del copy de Isra Bravo.

El discurso del email
Las dos finalistas, y por qué funciona cada gancho.
El diseño del email
El diseño, alineado con las guías de email de Cabify.

En diseño no quise inventar: me ceñí a las guías de Cabify y a la forma de sus newsletters. Uno de los criterios era el encaje con su producto, así que apunté a algo práctico, no a lucirme con una pieza distinta.

La landing

La landing es para quien hace clic y quiere más. Mismo relato sostenible, pero aquí pongo las features nuevas por delante: son el motivo de la actualización.

La landing page de Metropolis Underground
La landing completa: features nuevas, capa de sostenibilidad y descarga.

Debajo añadí una capa de sostenibilidad con datos reales —inspirados en el informe anual de la MTA— que en el email no cabían. Lo organicé en un bento grid para jerarquizar sin abrumar.

Para el cierre y el footer miré webs de metro como la MTA; para el tono de lanzamiento, a Uber y Airbnb.

El cierre

Un encargo acotado, pero con el mismo método que uno grande: empezar por la persona y no por la pieza, construir el sistema que sostiene el mensaje —marca, copy, tono— y validar antes de dar nada por cerrado.

Más que el resultado, lo que enseña este reto es cómo decido.

Siguiente proyecto
GSRAW — Landing
GSRAW — Landing Diseño de la landing comercial de GSRAW.
Juan Alonso

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